Manejo de Desperdicios //

Cada una de nuestras minas ha desarrollado sistemas de manejo de desperdicios, los cuales especifican el tratamiento que se debe dar a los diferentes tipos de desperdicios que producen nuestras actividades. Estos sistemas se evalúan continuamente con el fin de reducir la liberación de desechos hacia los rellenos sanitarios y disminuir los volúmenes de acumulación de desperdicios en el sitio con el paso del tiempo.

Los desperdicios no minerales de cada una de nuestras minas se clasifican como peligrosos, no peligrosos o de manejo especial. La disposición final de desperdicios peligrosos se apega a la normatividad ambiental mexicana; dichos desperdicios se llevan a un relleno sanitario, se envían para su disposición final con proveedores autorizados o se venden fuera del sitio para fines de recuperación energética. Todas las minas poseen un lugar de almacenamiento para materiales y desechos peligrosos. Por su parte, los desperdicios no peligrosos, como plástico y cartón, se reciclan, en tanto que los urbanos se llevan al colector municipal. Los desperdicios que requieren manejo especial se reciclan o reutilizan en el mismo sitio o en la comunidad. No hay ningún tipo de desperdicio que se envíe para disposición final fuera del país.

Desde 2015, se ha asumido un esfuerzo mayor para reciclar tanto material como sea posible y reducir la cantidad de desperdicios generados. Actualmente, cada una de nuestras operaciones recicla botellas de plástico, cartón, cartuchos de tinta y tóner. Las llantas se reutilizan en Bolañitos y El Cubo y en cierta medida en Guanaceví, ya que su remota ubicación hace que la eliminación final de llantas sea un reto constante.

La intensidad de desperdicios no peligrosos disminuyó en 2016, de 0.49 kg. por tonelada de material procesado a 0.40 por tonelada. Un área de mayor reducción fue el manejo de desperdicios urbanos, principalmente, en El Cubo, donde se llevó a cabo un gran esfuerzo para clasificar y separar materiales, y reciclarlos en la mayor medida posible. Eso ha sido posible gracias a las campañas de concientización y educativas dirigidas a los empleados y la comunidad.

La intensidad de desperdicios peligrosos aumentó de 0.45 kg. por tonelada de material procesado en 2015 a 0.08 kg. en 2016, lo cual se debe en su mayoría al incremento en las actividades de desarrollo de Guanaceví (casi el doble respecto al año pasado) y la llegada de un nuevo contratista, cuyos desperdicios se incluyen ahora en estas estadísticas (el contratista anterior se hacía cargo de sus propios desperdicios).

Uno de los principales retos para cada uno de los tres sitios es el manejo de desperdicios de aceite en los talleres de equipo pesado. Endeavour está en búsqueda de una nueva tecnología para congelar el aceite cuando se limpian los equipos, lo cual reduciría considerablemente la cantidad de desperdicios (agua y polvo mezclados con el aceite) recolectados.

Desperdicios minerales

La totalidad de las operaciones de Endeavour generan desperdicios minerales en la forma de tepetate, lodos y jales.

La cantidad de tepetate en Guanaceví aumentó casi el doble en 2016 debido al mayor desarrollo proveniente de Santa Cruz y Porvenir Norte. Bolañitos redujo su tepetate en 2016 respecto a 2015 en casi la mitad, debido a un desarrollo significativamente menor; por su parte, El Cubo se mantuvo relativamente sin cambios. Nuestras toneladas totales de jales y la cantidad mínima de lodos en cada una de las tres minas se mantuvieron similares a las del año anterior.

Instalaciones de almacenamiento de jales

Los jales de las minas, así como la integridad de las instalaciones para su almacenamiento, son un problema que conlleva inquietudes a nivel mundial respecto al medio ambiente. Los jales en superficie pueden representar uno de los retos ambientales más significativos de las operaciones mineras y en su observancia de las mejores prácticas de la industria, Endeavour posee un estricto Protocolo de Infraestructura para el Manejo de Jales (TMF). La autoridad regulatoria ambiental mexicana, la PROFEPA, también ha reflejado la importancia del tema a través de mayores visitas de monitoreo y revisiones más rigurosas.

Cada una de nuestras tres minas posee instalaciones en superficie para el almacenamiento de jales. Cumplimos con la legislación y la normatividad locales en materia de manejo de jales y tenemos como objetivo excederlas siempre que sea posible, enfocándonos en la adopción de las mejores prácticas ambientales. Continuamente monitoreamos y evaluamos la estabilidad y condiciones de nuestras instalaciones (actuales y fuera de uso) de almacenamiento de jales, mediante pozos de agua, la perforación de barrenos para evaluar la compactación de los jales, mapeo aéreo e imágenes satelitales.

En años recientes, hemos implementado diversas iniciativas a nivel compañía para mejorar la estabilidad del almacenamiento de jales, de manera tal que nuestras instalaciones cumplan o sean mejores que las normas canadienses sobre instalaciones de jales. Cada año, una compañía externa de ingeniería lleva a cabo una evaluación independiente para auditar nuestras medidas de seguridad y formular recomendaciones para mejoras.

En 2016, El Cubo identificó un riesgo potencial en la estabilidad de una de sus presas de jales, por lo que suspendió el uso de esta área de jales hasta que se llevaran a cabo las mejoras necesarias a fin de garantizar que los factores correctos de seguridad estuvieran en operación. Una vieja presa se rehabilitó a fin de generar espacio para un mayor almacenamiento de jales mientras se evaluaba y se obtenían los permisos necesarios para la nueva instalación de jales. Las métricas de estabilidad se monitorean de forma periódica, utilizando barrenos de perforación CPT, los cuales toman medidas en los jales y proporcionan factores de estabilidad para las instalaciones. Este trabajo adicional en la instalación de jales explica el aumento en los gastos de protección ambiental de El Cubo para 2016. En Bolañitos, los límites de la presa de jales se ampliaron a fin de manejar la producción ininterrumpida proveniente de la mina y mantener la seguridad de la presa.